Control Político

De la Espriella responde fuerte a la JEP: “No es asfixia, es responsabilidad fiscal”

El presidente Abelardo de la Espriella rechazó las declaraciones del magistrado Alejandro Ramelli, presidente de la JEP, y defendió el ajuste presupuestal a esa jurisdicción. Dijo que no acepta que se presente como “amenaza” el debate democrático sobre el uso de recursos públicos.

El presidente Abelardo de la Espriella respondió al oficio PRS-239-2026 del 18 de septiembre, en el que el presidente de la JEP, magistrado Alejandro Ramelli, alertó a la ciudadanía y a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional sobre una supuesta amenaza a la independencia de esa jurisdicción.

“No comparto ni acepto el contenido, el alcance ni el tono de esa comunicación”, escribió el mandatario.

Dijo que no hay una sola decisión de su Gobierno que permita afirmar que Colombia incumple compromisos internacionales. Fijar posición y que el Congreso debata el presupuesto, añadió, no es una amenaza contra ningún juez: es la Constitución funcionando.

La JEP, según las cifras que citó, ha recibido del erario más de tres billones de pesos desde 2018. En 2025 le asignaron 777.069 millones; en 2026 opera con cerca de 744.659 millones. Para 2027 pidió 947.642 millones y el proyecto le pone 821.803 millones.

“Eso no es asfixia ni venganza: es responsabilidad fiscal. No acepto que cada peso no aprobado se presente como un castigo.”

También preguntó qué se ha hecho con la plata ya recibida. Las primeras decisiones restaurativas, dijo, llegaron tarde, en 2025, y el volumen de sentencias no corresponde con el tamaño de la burocracia. Solo en 2026 la nómina se estimó en 404.477 millones. El salario del presidente de la JEP, según el debate público que citó, pasó de unos 32 millones mensuales en 2018 a más de 55 millones, con ingresos acumulados cercanos a 4.500 millones desde que es magistrado.

Respeto a la independencia judicial, aclaró, no inmunidad de la gestión administrativa. Antes de hablar de “asfixia institucional”, exigió que la JEP explique cómo planea, cómo ejecuta y por qué pide más con caja estrecha.

Su prioridad, escribió, es la Rama Judicial ordinaria: procesos represados, despachos congestionados y jueces sin herramientas. Cumplir el Acuerdo, dijo, no obliga a aprobar sin examen cualquier solicitud de la jurisdicción especial.

“No tengo una política de venganza contra la JEP. Tengo el deber de ordenar el gasto.”

Cerró con: “¡Firme por la patria! ¡Viva Cristo Rey!”